WHO / NOOR / Sebastian Liste
Patient and therapist during physiotherapist session to recovery from her burn wounds at Sunnaas Rehabilitation Hospital.
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Quemaduras

21 de octubre de 2026
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Datos y cifras

  • Según las estimaciones mundiales de salud de la OMS, en 2023 fallecieron unas 163 000 personas por exposición al fuego, al calor o a sustancias calientes, si bien cabe señalar que esta categoría de causas de muerte no abarca todos los tipos de quemaduras.
  • Cuando no causan la muerte, las quemaduras pueden causar dolor, discapacidad, sufrimiento psicológico y consecuencias sociales o económicas, además de requerir tratamientos prolongados y dejar cicatrices.
  • Muchas quemaduras se producen en el hogar o en el lugar de trabajo. En el caso de los niños, están especialmente expuestos a sufrir escaldaduras.
  • Las quemaduras pueden prevenirse usando productos y creando entornos que sean más seguros, aplicando políticas eficaces y prestando a tiempo primeros auxilios y atención de salud.

Panorama general

Una quemadura es una lesión en la piel o en otros tejidos causada por el calor o por la exposición a la electricidad, sustancias químicas, fricciones, radiaciones o radiactividad. Las quemaduras térmicas pueden producirse por contacto con líquidos calientes (escaldaduras), objetos calientes, llamas u otras fuentes de calor. También pueden producirse lesiones por inhalación de humo o gases calientes.

En las estimaciones mundiales de salud de la OMS, la categoría «fuego, calor y sustancias calientes» (causa 1560; CIE-10: X00-X19) se utiliza específicamente para estimar la mortalidad. Esta categoría tiene un alcance más limitado que la definición clínica de quemadura, por lo que no debe considerarse que incluye todas las muertes por quemaduras químicas, eléctricas o causadas por radiaciones.

El problema

La OMS ha calculado que, en 2023, unas 163 000 personas fallecieron por exposición al fuego, al calor o a sustancias calientes, y que cerca de dos tercios de esas muertes se registraron en las regiones de África y Asia Sudoriental de la OMS.

Las quemaduras graves pueden requerir hospitalizaciones prolongadas, varias intervenciones quirúrgicas y rehabilitación. Las personas que sobreviven pueden sufrir consecuencias, como cicatrices, dolor, limitaciones para realizar actividades, pérdida de ingresos, consecuencias psicosociales y discapacidades físicas que pueden ser permanentes. Si se prestan a tiempo una atención de calidad para las quemaduras y servicios de rehabilitación, se pueden reducir las muertes y discapacidades evitables.

Cabe señalar las estimaciones de mortalidad no reflejan la magnitud del problema. Los datos sobre ingresos hospitalarios y las encuestas sobre lesiones realizadas a la población aportan información sobre distintos aspectos de la incidencia de las quemaduras, pero no corresponden directamente a las estimaciones de mortalidad. Asimismo, al comparar datos de distintos países, es necesario distinguir entre el número de muertes y las tasas de mortalidad normalizadas por edad.

Diferencias entre regiones y países

En 2023, la exposición al fuego, al calor o a sustancias calientes causó aproximadamente 52 100 muertes en la Región de África de la OMS y unas 56 300 en la Región de Asia Sudoriental. Entre ambas regiones concentraron alrededor del 66 % de las defunciones registradas por esas causas. No obstante, estas cifras indican el número de muertes, no las tasas de mortalidad normalizadas por edad.

La situación difiere de un país a otro y según el contexto. En las zonas donde se utilizan fuegos abiertos, cocinas inestables o combustibles peligrosos para cocinar o calentar las viviendas, las mujeres y los niños pueden estar muy expuestos a estos riesgos en su hogar. En otros lugares, los principales riesgos son los incendios en las viviendas, las escaldaduras por agua y otros líquidos calientes, las lesiones eléctricas y la exposición a peligros en las industrias. Las estimaciones mundiales de salud de 2023 permiten hacer comparaciones entre países pero, cuando se desee comparar riesgos, deben consultarse las tasas normalizadas por edad.

Repercusiones económicas

Las quemaduras pueden ocasionar gastos considerables a los servicios de salud y los hogares, ya que pueden requerir tratamientos de urgencia, intervenciones quirúrgicas, cuidados de las heridas, rehabilitación y asistencia a largo plazo. También pueden generar costos indirectos, como pérdidas de ingresos; interrupciones de la escolarización; y el tiempo y los recursos que las familias deben dedicar a los afectados. Las consecuencias económicas de las quemaduras dependen de su gravedad, de los precios locales y del acceso a la atención de salud. Por ello, no se puede utilizar un dato antiguo sobre el costo por paciente de una quemadura obtenido mediante estadísticas mundiales para calcular cuánto cuesta actualmente.

¿Qué personas corren riesgo?

Edad y sexo

Los niños pueden estar expuestos a líquidos calientes, utensilios y aparatos de cocina y llamas, mientras que las personas mayores pueden correr riesgos relacionados con las alteraciones de la movilidad, la sensibilidad o la cognición que pueden presentar. Según las estimaciones mundiales de salud de 2023, unos 35 600 niños menores de 15 años (el 22 %) murieron por exposición al fuego, al calor o a sustancias calientes. A escala mundial, las cifras indican que esta fue la causa de unas 84 600 muertes entre las mujeres y unas 78 800 entre los varones. En la Región de Asia Sudoriental de la OMS, alrededor del 70 % de las personas fallecidas eran mujeres. Estas cifras se refieren a la mortalidad por la causa específica recogida en las estimaciones mundiales de salud, no a la incidencia de todos los tipos de quemaduras comprendidos en la definición clínica.

Factores sociales y ambientales

Hay factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir quemaduras, como la pobreza y el hacinamiento en las viviendas; los fuegos abiertos para cocinar y las cocinas inestables; los combustibles peligrosos o las instalaciones de gas o eléctricas sin las condiciones de seguridad necesarias; la falta de protección contra incendios; los trabajos que entrañan contacto con llamas, electricidad, sustancias químicas o materiales calientes; y las dificultades para acceder a primeros auxilios y atención médica. Las quemaduras intencionadas causadas por actos violentos o autolesiones requieren medidas adecuadas de prevención y protección.

¿En qué lugares se producen las quemaduras?

Los hogares y los lugares de trabajo son dos ámbitos importantes para la prevención. En los primeros se dan factores de riesgo como las bebidas y los líquidos para cocinar calientes, las cocinas sin protección, los fuegos abiertos, los aparatos de calefacción que no reúnen las condiciones de seguridad necesarias y el agua del grifo a temperaturas excesivamente altas. En los lugares de trabajo, los riesgos pueden deberse al calor, las llamas, las sustancias químicas, la electricidad y la falta de protocolos de seguridad adecuados o de equipos de protección apropiados.

Prevención

La prevención eficaz de las quemaduras requiere mejorar la seguridad del entorno y de los productos, adoptar y aplicar normas, impartir formación y facilitar el acceso a la atención de salud. Todas las intervenciones deben adaptarse a los principales riesgos a los que está expuesta la población, y su eficacia debe medirse en función de la reducción de las lesiones, no solo por el aumento de los conocimientos sobre los riesgos. En 2024 se realizó una revisión sistemática de los programas de prevención de quemaduras infantiles en la que se constató que, en algunos estudios, estos programas habían reducido la incidencia de las quemaduras, sobre todo cuando combinaban medidas activas y pasivas y se dirigían a los grupos de población con más riesgo. No obstante, los autores señalaron que las pruebas disponibles eran limitadas y podían estar sesgadas (1).

El plan de la OMS para la prevención y la atención de las quemaduras establece la necesidad de adoptar un enfoque multisectorial con estos objetivos: 

  • evaluar la magnitud del problema, los factores de riesgo y las deficiencias en la calidad de los datos a nivel local;
  • elaborar y hacer cumplir normas de seguridad contra incendios y de seguridad en los edificios, las viviendas y los lugares de trabajo;
  • promover sistemas más seguros para cocinar, calentar las viviendas y suministrar electricidad y combustible;
  • fomentar la adopción de medidas de seguridad en el hogar de eficacia comprobada, como la instalación de detectores de humo que funcionen correctamente, el uso de agua a temperaturas más seguras y la protección de los niños pequeños;
  • mejorar los primeros auxilios, la atención de urgencia, los sistemas de derivación y la rehabilitación de las personas que sufren quemaduras; y
  • evaluar los programas y ampliar la aplicación de aquellos cuya eficacia para reducir la incidencia o la gravedad de las quemaduras se haya demostrado.

Primeros auxilios

¿Qué se debe hacer?

  • Compruebe que usted no corre peligro, aléjese de la fuente de calor y apague las llamas de manera segura, o haga lo mismo con la persona afectada.
  • Enfríe la quemadura térmica lo antes posible con agua corriente fresca. Si es pequeña, suele recomendarse mantener el enfriamiento durante unos 20 minutos, siempre que pueda hacerse sin riesgos. Mantenga caliente el resto del cuerpo de la persona afectada y busque de inmediato atención médica urgente (2, 3).
  • Retire cuanto antes los anillos, relojes y demás objetos que puedan ejercer presión, así como la ropa que no esté adherida a la herida.
  • Cubra la quemadura con un apósito o un paño limpio que no se adhiera a la herida. Solicite atención médica urgente si la quemadura es profunda o extensa, se debe a la electricidad o a sustancias químicas, afecta a la cara, las manos, los pies o los genitales, o existe la posibilidad de que la persona haya sufrido lesiones por inhalación.
  • Si se trata de una quemadura química, no entre en contacto directo con la sustancia, retire con cuidado la ropa contaminada, quite con un cepillo los productos químicos secos cuando proceda y lave la zona afectada con abundante agua, salvo que las instrucciones de seguridad para esa sustancia indiquen lo contrario.

¿Qué no se debe hacer?

  • No aplique hielo, aceites, mantequilla, pasta de dientes, preparados tradicionales en forma de pastas ni otras sustancias de uso doméstico sobre las quemaduras.
  • No separe la ropa ni otros materiales adheridos a la herida, ni reviente deliberadamente las ampollas.
  • Procure que la persona afectada no sufra hipotermia, sobre todo si es un lactante o una persona mayor, o si presenta quemaduras extensas. El objetivo es enfriar la quemadura, no todo el cuerpo.

Aunque, en general, se recomienda enfriar de inmediato las quemaduras con agua corriente, los estudios comparativos todavía no han permitido determinar con certeza la duración más adecuada del enfriamiento. Las recomendaciones sobre primeros auxilios deben ajustarse a la extensión de la quemadura y al riesgo de hipotermia (2, 3).

Respuesta de la OMS

La OMS promueve basar la prevención de las quemaduras en datos científicos, mejorar la atención de urgencias y la atención quirúrgica esencial, fomentar la rehabilitación y potenciar la recopilación y la utilización de los datos sobre lesiones, entre otras cosas mediante un registro mundial de quemaduras. El plan de la Organización para la prevención y la atención de las quemaduras recoge medidas complementarias en materia de promoción y sensibilización, vigilancia, políticas, investigación, ejecución de programas, atención de salud y creación de capacidades.

En las normas y recomendaciones para la atención de quemaduras en incidentes con un gran número de víctimas, publicadas por la OMS en 2024, se ofrecen recomendaciones sobre la preparación para las emergencias, los equipos especializados en el tratamiento de quemaduras y la capacidad para ampliar rápidamente los servicios asistenciales cuando el número de personas con quemaduras pueda superar la capacidad de los servicios de salud habituales.

 

Referencias

1. van Balen NIM et al. Effectiveness of prevention programmes on the rate of burn injuries in children: a systematic review. Inj Prev. 2024;30:68–74 (https://doi.org/10.1136/ip-2022-044827).

2. Griffin B et al. The effect of 20 minutes of cool running water first aid within three hours of thermal burn injury on patient outcomes: a systematic review and meta-analysis. Australas Emerg Care. 2022;25:367–376 (https://doi.org/10.1016/j.auec.2022.05.004).

3. International Liaison Committee on Resuscitation. 2025 International Consensus on First Aid Science with Treatment Recommendations: thermal burns section (https://www.ilcor.org/uploads/FA-2025-COSTR-Full-Chapter.pdf)